martes, 26 de agosto de 2014

TOP 10 MÉDICOS (Parte VI)

¿Cómo va todo, gente? Espero que genial. Por aquí ya nos toca ir subiendo un puestecito más en el ranking de batas blancas que nos ocupaba, y por cuyo ecuador nos andamos ya paseando. Y de nuevo recurrimos al drama médico de más reciente éxito, Anatomía de Grey, y ha uno de los personajes de la serie, que no sigo devotamente, pero sí he visto por encima, más me gusta. La doctora Miranda Bailey, interpretada por Chandra Wilson, me agrada mucho cada vez que la veo, mucho más que las típicas tramas de amor de los tortolitos del puesto anterior, Meredith y Derek (aunque son una pareja encantadora e imprescindible en el panorama televisivo actual) y que los dramas generales de la serie. Sus intervenciones están llenas de sensibilidad, y a veces pueden aportar momentos de tensión o drama, y otras momentos entrañables o divertidos. Miranda es un personaje interesante, me gusta que este representada e interpretada como la clásica mujer negra de fuerte carácter, que a menudo saca a relucir con los internos, de quienes es responsable. Es normal que tenga que sacar el carácter, y ponerse firme, no en vano, parte con la desventaja de pertenecer doblemente a la minoría, como mujer en un mundo que sigue muy dominado por hombres (sí, muchas mujeres se dedican a la salud, pero hay muchas más enfermeras o doctoras de familia que cirujanas de especialidad o directoras de hospital, ¿verdad? y es un mundo competitivo, sobre todo en un país donde la sanidad pública apenas existe como en Estados Unidos...) y como afroamericana también. Miranda pues no deja que esos internos se le suban a las barbas, pero bajo ese carácter suyo hay una mujer tremendamente sensible con el sufrimiento de los demás, o si no, no habría escogido ser médico como profesión. Creo que el personaje tiene un fuerte componente maternal, sin duda, y de hecho, en la serie, es madre de un pequeño, Tuck, que además es una monada. Esto sirvió para plantear, de forma realista y sensible, las dificultades de la mujer para conciliar la vida familiar y laboral. Miranda adora a su pequeño, y deseaba ser madre, por supuesto, pero también tener una buena carrera como cirujana. Esto, y un grave incidente en el que estuvo involucrado su hijito, la llevaron a tener graves diferencias con su esposo, de quien se terminaría divorciando. Poco después, volvería a iniciar una relación. A ella también le une una buena amistad con el jefe de cirugía del hospital, Richard Webber, hasta el punto de hacerse cargo de su recuperación cuando este resultó gravemente electrocutado. Un reciente incidente parece que podría afectar gravemente la vida de Miranda: la muerte de un paciente por una infección postoperatoria llevó todas las sospechas hacia ella, que había estado enferma de gripe poco antes de realizar esa operación. Miranda temió haber contagiado al paciente, y ser por tanto, responsable de su muerte al no haber tomado las medidas higiénicas adecuadas. Se demostró su inocencia, y que el problema se encontraba en los guantes que usó, que al parecer filtraban y no eran muy adecuados. El hospital pidió las debidas explicaciones a su proveedor, y Miranda fue exculpada. Pero parece ser que, en su interior, aún se siente culpable del hecho, y está manifestando síntomas de un trastorno obsesivo compulsivo con la higiene y la limpieza.





Así pues estamos ante un personaje que creo que hace bastante más que simplemente representar la diversidad de razas y de géneros, que ya sabéis lo maniáticos que son con eso los americanos. Siempre gente de todas las etnias, y mujeres, no nos vayan a llamar racistas y/o machistas. Pero Miranda es un personaje bien desarrollado, una mujer de fuerte carácter en un mundo de alta responsabilidad, una buena profesional y una madre trabajadora que lucha por sacar adelante a un hijo y progresar en su carrera. Y un personaje que en la mayoría de sus momentos, resulta interesante y entrañable. Una mujer profesional, de personalidad fuerte, pero con un fondo maternal y muy cariñosa. Una escena que, como friki y fan de Star Wars me encantó fue esta. En ella, Miranda consuela a un paciente, a un joven atrapado en un bloque de cemento, comparando su historia con nada menos que la de Han Solo. Merece la pena verlo, para que veáis que estamos ante un personaje diferente en este tipo de series, una mujer a menudo divertida y entrañable a pesar de sus regañinas y de su carácter... ¡¡Y además le gusta Star Wars, que más podemos pedir!! jajaja. En fin, dentro vídeo, y aquí nos despedimos por hoy. ¡¡Nos vemos pronto!!

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